SALVADOR DEL MUNDO 2020

LA CASA DE ESPARTERO SERÁ MUNICIPAL

Granátula recibe la donación de la Casa del General Espartero
Baldomero Espartero nació en Granátula de Calatrava, quién fuera regente de España.




El Ayuntamiento de Granátula de Calatrava (Ciudad Real) recibió ayer la donación de la casa donde nació el General Espartero, hijo ilustre de la villa, lo que permitirá disponer de ella con vistas a los actos que se están preparando en el municipio para el 225 Aniversario del nacimiento de Baldomero Espartero, el próximo 2018.

La firma de la donación se produjo ante el notario de Calzada de Calatrava, suscribiendo la misma el alcalde granatuleño, Félix Herrera, en presencia del secretario general del Ayuntamiento, Fernando Blanco, y de Francisco Delgado, representante legal de la familia donante de la misma, hermanos Malagón Malagón.

A partir de ahora el Ayuntamiento comenzará a rehabilitar el inmueble, una casa del pueblo, ya que quien fuera regente de España con Isabel II nació en Granátula el 27 de febrero de 1793, y se catalogará e inventariará la documentación y enseres que también anunció su representante legal que donará la familia Malagón Malagón, y que sacaron del lugar cuando se trasladaron a vivir a Valdepeñas.

Este inmueble, de cerca de 400 metros cuadrados está dotado además de un corral cercado de unos 100 metros cuadrados, y se encuentra en la calle Duque de la Victoria, número 7.

Según comenta el alcalde de Granátula, cuando se rehabilite, se volverá a colocar la placa que había en su fachada, que se puso hace decenas de años donde se indicaba el lugar de nacimiento de Espartero, y que tiene a buen recaudo el Ayuntamiento.

Félix Herrera afirmó que además de dar los pasos para lograr esta donación, el equipo municipal de Gobierno de Granátula, realiza otras gestiones. Por ejemplo está manteniendo también conversaciones con el Museo Nacional del Ejército y con el Museo de Logroño, para posibles donaciones, así como se quiere restaurar la única estatua de Espartero en la localidad, sita en la plaza que lleva su nombre. Granátula nominó también dos calles que hacen referencia a su hijo ilustre, la que lleva el nombre de General Espartero, y precisamente la calle donde está su casa natal, Duque de la Victoria.

Joaquín Baldomero Fernández-Espartero Álvarez de Toro (Granátula de Calatrava, 27 de febrero de 1793-Logroño, 8 de enero de 1879), era el menor de ocho hermanos e hijo de un carpintero-carretero, familia trabajadora de la clase media preponderante en Granátula de Calatrava. Tres de sus hermanos fueron religiosos y una hermana, monja clarisa. En Granátula había recibido clases de latín y humanidades. Cursó sus primeros estudios oficiales en la Universidad Nuestra Señora del Rosario de Almagro, donde residía un hermano suyo dominico, y obtuvo el título de Bachiller en Artes y Filosofía. Almagro contaba con su propia Universidad desde 1553 por Real Cédula de Carlos I y era una ciudad muy activa y próspera. Su padre deseaba para Espartero una formación eclesiástica, pero el destino truncó esa posibilidad. En 1808 se alistó en el ejército para formar parte de las fuerzas que combatieron tras el levantamiento del 2 de mayo en Madrid contra la ocupación napoleónica.
Conocido generalmente como Baldomero Espartero, fue un militar español que ostentó los títulos de príncipe de Vergaraduque de la Victoriaduque de Morellaconde de Luchana y vizconde de Banderas, todos ellos en recompensa por su labor en el campo de batalla, en especial en la Primera Guerra Carlista, donde su dirección del Ejército isabelino o cristino fue de vital importancia para la victoria final. Además, ejerció el cargo de virrey de Navarra (1836).
Combatiente en tres de los cuatro conflictos más importantes de España en el siglo XIX, fue soldado en la guerra contra la invasión francesa, oficial durante la guerra de independencia del Perú y general en jefe en la ya mencionada primera guerra carlista. Vivió en Cádiz el nacimiento del liberalismo español, senda que no abandonaría jamás. Hombre duro en el trato, valoraba la lealtad de sus compañeros de armas —término que no gustaban de oír los demás generales— tanto como la eficacia.
Combatió en primera línea, fue herido en ocho ocasiones. Convencido de que su destino era gobernar a los españoles, fue por dos veces presidente del Consejo de Ministros y llegó a la jefatura del Estado como regente durante la minoría de edad de Isabel II. Ha sido el único militar español con tratamiento de Alteza Real y, a pesar de todas sus contradicciones, supo pasar desapercibido los últimos veintiocho años. Rechazó la Corona de España y fue tratado como una leyenda desde bien joven.

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