SALVADOR DEL MUNDO 2020

TRISTE VISITA AL CASTILLO DE CALATRAVA LA NUEVA

El Castillo de Calatrava - La Nueva sufre un visible abandono
La gestión no parece ser la adecuada a un monumento de esta categoría


Cuando uno llega a su tierra, en el campo de Calatrava, lo primero que siempre visita, porque así lo siente, es su Castillo. El Sacro Convento y Castillo de Calatrava La Nueva es el castillo de todos los españoles, pero en especial y por sentimiento, el de todos los calatravos. 

No vamos a echar la culpa a quien gestiona el Castillo, o sí, porque está para hacer una buena gestión y no creemos que así se esté realizando. Tras la subida por un camino, cada vez más estropeado, llegamos a la parte del Convento, ahí nos paran para pagar por un monumento que esperas que siga como al menos lo recuerdas. La visita comienza y llegamos a la parte del Horno donde encontramos unas sillas de colegio que, señores, no pintan nada. Llegamos a la Iglesia, sitio clave en el Castillo, te encuentras con unas sillas verdes (que serán para cuando hay actos) que podrían guardarse en algún almacén u otra estancia. Ese, no es el lugar para guardarlas. Ya no hablamos de los andamios, que llevan... (sí, nadie sabe el tiempo exacto) algo que no debía estar tampoco ahí, pues no se ven obras ni nada por el estilo. Miramos al rosetón y no nos sorprendemos, sigue sin cristal, ahora tiene esa red ¡tan monumental! y unas plantas que crecen alrededor del rosetón. Salimos de la Iglesia, en la que dejamos una plaga de mosquitos, y nos sorprende que ya no se cierra la puerta al cierre del Castillo.

Seguimos la visita y llegamos a la sala capitular, una sala que la gente está a la espera de visitar desde hace años, pues hay restos humanos con unas cristaleras que pueden verse por el visitante pero esa sala sigue cerrada por "obras". 

Ya subimos a la parte del castillo y es cuando una de las salas, donde te podías sentar en una mesa , está cerrada. El techo ha cedido, la puerta está cerrada con una cadena y claro está, así lleva mucho tiempo, viendo pasar el tiempo y el cúmulo de suciedad que sigue habiendo en dicha habitación, entre ésta, parte del techo de madera.


Sólo queremos recordar una cosa y es que el Castillo ha sido pedido como si de un hijo se tratara y cuando uno se hace cargo de un hijo, debe cuidarlo y mimarlo para conseguir que éste viva en plenitud. Si no son capaces de gestionar como se merece este monumento dejen que de nuevo la Junta se encargue de ello. Por cierto, la bandera de la localidad si está ondeando, hay cosas prioritarias.


¡No se carguen el Castillo de todos los calatravos! Esperemos que en la próxima visita podamos contar que el Castillo vuelve a ser lo que era.




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